Sieteviento
miércoles, 21 de marzo de 2012
SPOTS, LÁGRIMAS Y RISAS...
martes, 20 de marzo de 2012
MOVIMIENTO CIUDADANO O SOCIEDAD CIVIL
domingo, 18 de marzo de 2012
LA DENUNCIA DE SICILIA
sábado, 17 de marzo de 2012
ADOPTA UNA VERDAD
domingo, 11 de marzo de 2012
¿DESBANDADA PANISTA?
El presidente del PAN, Miguel Ángel Monraz, dudó cuando intentó negar el posible apoyo de panistas a candidatos priístas. Y la duda queda.
¿Cómo fue?
Primero priístas de Tlajomulco abandonaron el tricolor y se unieron al “Movimiento Ciudadano” y a Enrique Alfaro.
Luego, el 7 de marzo, el virtual candidato priísta a gobernador, Aristóteles Sandoval, dijo que líderes de las izquierdas y del PAN se adherirían al PRI.
Y Monraz se enganchó
El presidente del PAN en Jalisco quiso desmentir a Sandoval, pero falló:
Dijo: “El partido tiene espacios para la participación de los distintos liderazgos en el estado”. Es decir, que hay espacios, no que estén ocupados por dichos liderazgos.
“En el proceso estaremos cerrando filas porque estamos fortalecidos para la elección de julio”. Afirmación contradictoria: ¿es necesario cerrar filas si ya se está fortalecido?
No importa qué digas, sino de qué hablas. Monraz lo olvidó.
sábado, 3 de marzo de 2012
DIME DE QUÉ HABLAS Y TE DIRÉ QUIÉN ERES
En Facebook, Enrique Alfaro expuso lo siguiente. “Estos son los ejes de mi programa de gobierno: ¿Cuál consideras que es el más importante para cambiar la historia de Jalisco?” La dinámica al día arroja los siguientes indicadores: Seguridad ciudadana 47.5%; Política integral de combate a la desigualdad, 18.5%; Desarrollo económico y empleo, 12.2%; Un nuevo modelo de gobierno y un gasto público austero y eficiente, 9.3%; Equidad y compromiso con la educación y la salud, 3.7%; Movilidad y medio ambiente, soluciones y sustentabilidad, 1.8%; Cultura, recreación y deporte, 1.3%; Gestión Integral del Agua, 1.25% y Desarrollo del campo jalisciense, 0.95%... “Seguridad Ciudadana es el tema que hoy más inquieta a los jaliscienses usuarios de las redes sociales. Comparto su preocupación, por eso creo que no basta con jugar a los policías y ladrones. Necesitamos también recuperar el espacio público. Sólo en los espacios públicos formamos el sentimiento de pertenencia y compromiso con nuestra comunidad”.
¿Programa o discurso?
Es improbable que Alfaro base su programa de gobierno es un sondeo y por redes sociales, porque si fuese así propondría un estado semipolicial y con sólo 3.7 por ciento de recursos para educación y salud, no se sabe si sumados. El campo, además, sería prácticamente ignorado. Claro, las zonas rurales deben participar mucho menos en redes sociales. De hecho más que medio mundo no participa en las redes.
La cosa, además de ser un diálogo válido –aunque revisable- con parte de la población, suena más bien como una de las estrategias para decir a cada quien lo que necesita escuchar. Es muy posible que sea una práctica más de discurso que de programa de gobierno. Pero, bueno, se está en tiempos de campañas.
Dime de qué hablas…
Lo hecho por Alfaro responde a la circunstancia, pero hace notar la importancia que tendrá el discurso para los candidatos; si su base compartida son las encuestas, han de encontrar las mismas demandas de los ciudadanos. Éstos, los ciudadanos pensarán: Dime de qué hablas y te diré por quién votaré. Se trata de opinión pública, que no trata de lo verdadero, sino de lo verosímil, lo que no es lo mismo ni igual, generalmente.
Llama la atención la referencia de Alfaro al rescate del espacio público, pertinente pero nada original. El gobierno municipal de Aristóteles Sandoval lo llevó a cabo en varias formas en Guadalajara con modelos como el PIO, que en colonias como la Santa Cecilia transformaron positiva e integralmente la autopercepción de sus habitantes. Es difícil encontrar logros así por parte del gobierno estatal. ¿Cómo de qué podrá hablar Fernando Guzmán Pérez Peláez, un ultraconservador en un estado que pide cambios?
Ramiro Lomelí
jueves, 1 de marzo de 2012
DISCURSO POLÍTICO O AMOR IMPOSIBLE
Los spots del IEPC, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, en Jalisco, dicen que gracias a que vivimos en democracia podemos elegir a quien amar. Y eso es falaz.
Elegir a quien amar es un asunto íntimo, nunca de votos. El amor, como ya se ha dicho, es distinto al poder, y éste es el ámbito de competencia del IEPC.
Sin embargo, no todo es mentira en el argumento iepeciano, en realidad sólo es una manifestación al revés. La verdad es que gracias a que uno elige a quien amar vivimos en democracia, porque la libertad individual la sustenta en lo profundo.
Adiós a las armas
Lamentablemente, el presidente Felipe Calderón declaró una guerra -a la delincuencia organizada, sí, pero guerra interna-… no ganada. Como los políticos desprecian a las palabras, el balístico presidente mexicano soslayó la pérdida del discurso de la paz y se quedó fijado en ello disfrazado de militar.
Entonces, claro, surgió como necesidad la palabra amor, como una piedra qué pisar en el río de palabras sangrientas de la nota roja, ya casi crónica única de la época.
En Jalisco…
En Jalisco, a punto de iniciar las campañas electorales, en los partidos políticos y en los cuartos ¿de guerra? de los candidatos, quisieran tener sus propias máquinas de Lulio, pero no las tienen.
Para que su comunicación, la de los candidatos, produjera bienes culturales de manera paralela a su “guerra” electoral –y fuese exitosa-, tendrían que expresar a quienes se sienten ajenos al poder, a quienes seleccionan partes de la realidad, a quienes cuidan ante todo su reputación –es decir, a sí mismos como candidatos-, y a quienes todo lo cuantifican en porcentajes. Todo ello tendrían que expresar, además con formas simples y contenidos complejos.
¡Hum!, si así ocurriese, las campañas electorales valdrían por sí mismas… y gracias a ellas, entonces sí, podríamos elegir a un amable por quien votar.
Ramiro Lomelí
domingo, 19 de febrero de 2012
¿Y DIOS, QUÉ?
Hay muchas evidencias de fracaso existencial, fracaso nuestro: narcotráfico, violencia, impunidad, marginación, pobreza... ¿Es necesario enumerarlas? La situación obliga a criticar nuestra cultura, lo que hacemos y los valores con los cuales fundamentamos nuestro hacer.
Lo peor de todo es habernos acostumbrado a fracasar.
Alguien dirá quizá que no estamos tan mal, pero ello sería un absurdo, el olvido total de lo mejores que pudiéramos ser.
Del ¡Ay, Dios!..
Dicen quienes saben de teología que la religión es el contenido de la cultura y ésta, la cultura, es la forma de la religión. Si así es, nuestra religiosidad resulta por demás deficiente, de vista a la tierra como al cielo.
Si la ignorancia es la medida de la verdad, hay para este gran tema demasiada omisión pública. La laicidad se convirtió en mera indiferencia, mientras lo religioso –como las moscas sobre la letra- anda por todas partes.
… al ¡Hay Dios!
Entre la abrumadora visión bíblica -desde la Creación hasta la escatológica esperanza de Cielo-, y la fragmentaria visión twittera de nuestra época, es preferible de veras sentir que Dios está activo en el mundo, nada desentendido. Hablar con Él –exista o no-, con altura emocional y racional. Hay de virtualidades a virtualidades.
Para ello, claro, es necesario que las iglesias aporten más inteligencia religiosa al mundo y le concedan menos ignorancia, menos culpa y más amor, menos carisma y más solidaridad, menos doctrina y más reflexión, menos conservadurismo y más renovación, su propia renovación.